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Manual Para Olvidar un Ex/Mal de amor/Amor platónico


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Manual para olvidar a un pendejo Ex/Mal de amor/amor platónico.

Aún llueve cuando sales de trabajar. Desde hace ya bastante rato tienes unas ganas locas de mojarte bajo la lluvia pero sabes que a tu edad ya no es correcto hacer niñerías. 

Pero alguien te pide que vayas a la tienda, y la tienda a la que siempre vas está cruzando una avenida no muy grande. En la esquina sabes que está tu ex, tu mal de amor, pues lo viste ahí paradote en la esquina. Pero no te importa. 

Das un paso hacia el agua que el cielo llora. Sacas una mano y la lluvia se siente fría. Una euforia terriblemente zafada te inunda y sales al encuentro de la humedad.

Brincas sobre los charcos, empapándote las piernas, pero eso sólo hace sentirte mil veces más joven, más inocente. 

La lluvia cae a cántaros mientras caminas moviendo los brazos de manera alegre, y tienes diez años otra vez, mojándote en la lluvia. 

Ya no te importa que él esté en la esquina, mirándote resguardado en su mostrador. Ya no te importa que el chico de la tienda te mire con el cabello escurriendo. Pides lo que te ordenaron llevar y compras un snicker's, te paras nuevamente bajo la lluvia y destapas tu dulce. Comienzas a comerlo y vuelves a saltar en un charco. 

Corres por la avenida porque por poco te atropellan. Ríes. Brincas en todos los charcos disponibles. 

Llegas a casa y mamá te ve. Ríe de lo loca que estás. Te obliga a meterte a bañar. 

Mientras te bañas con agua calientisima, lavas tu pelo, tu piel la tallas con fuerza. Y de ti han sido arrancados sus besos, sus caricias y sus abrazos. Todo ha sido expulsado y es arrastrado caño abajo por un torrente de agua.

Sales de bañarte, toda tu dentro de un capullo de toalla. Te desprendes de tu crisálida y te observas en el espejo. Eres hermosa. Única. Y tus amigos tienen razón: Te ves mejor sin él.

Te ves directo a los ojos y dices: Una mujer tiene la vida amorosa que desea.

Eres feliz. Una mujer completa no necesita media naranja. Pero aún así agradeces a todos aquellos hombres que llegaron a tu vida. Te dejaron algo. 

Y te das cuenta que haz aprendido la lección. Única, bella e irrepetible. Mereces lo mejor del mundo y eres capaz de obtenerlo. 

Y estás lista para recomenzar. Eres mejor, más madura. 

Ya no deseas volver con él, haz aprendido tu lección. Amas la vida y sonríes al sol. 

¿Qué más puedes pedir?